¿QUE ES LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR?
La
violencia intrafamiliar es un problema muy grave que se está dando hoy en día
ya que causa daños irreparables tanto en la victima como en el agresor ya que
la persona que ejerce la violencia es porque él también fue víctima.
Habitualmente este tipo de violencia no se produce de forma aislada, sino que
sigue un patrón constante en el tiempo. Los principales sujetos pasivos son las
mujeres, niños y personas dependientes.
COMO SE
ORIGINA
Existe un largo debate sobre la naturaleza
o el origen de la violencia en el ser humano. Para algunos autores, la
violencia es un asunto hereditario, biológico, que tiene que ver con una
personalidad antisocial y con tendencias agresivas; para otros, la violencia se
relaciona con el medio ambiente y con aspectos culturales, el ser humano nace
bueno y el entorno, sus relaciones, la educación, o la familia lo inducen hacia
la violencia.
Los estudiosos del comportamiento, que
defienden la violencia como un asunto natural se apoyan en la teoría de la
supervivencia y la evolución, en donde el hombre utiliza su imaginación,
creatividad y talento para someter y controlar a la naturaleza y a otros
habitantes en beneficio suyo.
Los investigadores o sociólogos que no están
de acuerdo con estas teorías, plantean que una cosa es el uso de la fuerza en
pos de la supervivencia y la evolución y otra muy distinta es la aplicación de
la crueldad a sangre fría, de la furia, del odio y de la maldad por puro placer
o de la violencia por la violencia misma, sin ningún tipo de justificación o
pretexto.
Si la violencia hacia los desconocidos
difícilmente se puede entender menos aún se comprende la violencia entre los
miembros de una misma familia. Para estos autores la violencia humana tiene su
origen en aspectos culturales, o más concretamente: “tiene sus raíces en los
conocimientos, tradiciones, usos y costumbres […] de los pueblos, quizá desde
hace miles de años”
Si efectivamente la violencia tiene su
componente hereditario o genético y que se manifiesta como instinto de sobre
vivencia, también habremos de reconocer su componente cultural. Las conductas
violentas o sus distintas manifestaciones se aprenden, y muchas de ellas, en el
seno de la familia.
Si al encuentro con la violencia desde
temprana edad le agregamos la influencia de los medios masivos de comunicación
y del cine y los videos que promueven constantemente modelos de personas
violentas, entenderemos las razones por las cuales la violencia ha llegado a
ser parte de la vida cotidiana de muchas personas.
Los factores económicos en la generación de
la violencia no son menos importantes. Como se sabe, desde hace varias décadas
que vivimos una crisis económica en nuestro país, con ella se ha incrementado
de manera importante el desempleo y se ha disminuido el poder adquisitivo de
muchas familias.
El estrés por la falta de recursos
económicos, el abuso del alcohol y la drogadicción, asociados comúnmente con la
pobreza, pudieran estar también relacionados con la violencia en la población
joven y adulta de México.
VICTIMA O
AGRESOR
De la misma forma en que nuestros padres o
tutores nos transmitieron durante la infancia los valores, las normas y las
costumbres de la familia, también nos enseñaron a vincularnos afectivamente con
los demás.
Si en nuestra familia hubo o hay violencia
en cualquiera de sus modalidades, lo más probable es que esta situación nos
haya afectado o nos afecte de alguna manera.
Los estudiosos sobre el tema han
descubierto, por ejemplo, que las personas que son agresivas o violentas vienen
de familias altamente conflictivas o bien, que durante su infancia sufrieron
rechazo o ausencia de amor por parte de sus padres.
Se señala también que los niños tienen
mayor riesgo de ser víctimas de violencia si en el hogar ocurre violencia
conyugal, y que tanto esposos violentos como esposas abusadas son
significativamente más propensos a abusar de sus hijos.
Cuando ocurre este maltrato y abuso hacia
los hijos, lo más seguro es que éste se replique más adelante. Cuando las niñas
y los niños violentados sean jóvenes y después adultos probablemente tendrán
relaciones interpersonales conflictivas y violentas, tal y como lo aprendieron
en casa.
Así es como los desórdenes y la disfunción
en la familia se convierte en la semilla de nuevas y más formas de conductas
violentas. Y lo más grave de todo, es que éstas se viven con gran naturalidad,
ya sea como víctima o como agresor.
Las personas que sufren de violencia en casas conviven con su agresor
y/o agresores los cuales les causan mas
daño ya que el abuso es frecuente y al experimentar vivencia cercana son
victimarios con daños así mismos bastantes agredidos…
¡QUE TE CUIDEN, CUIDATE Y CUIDA A LOS
DEMAS; PORQUE LA UNION HACE LA FUERZA!












































